Consejos Prácticos

Las Grietas

Las grietas son pequeñas heridas que se forman en la base, en la mitad o en la punta del pezón, a causa del esfuerzo continuo del seno durante la lactancia, en particular en las madres primerizas que han empezado a amamantar.
Ante la presencia de grietas la madre puede sentir dolor durante la succión y el dolor puede ser tan agudo de desalentarla en seguir amamantando al niño. Es importante curar inmediatamente las grietas para evitar la entrada de gérmenes presentes comúnmente en la piel que podrían provocar inflamaciones de la glándula mamaria (mastitis).

Consejos Útiles

Para prevenir la formación de grietas es necesario, principalmente, que la boca del bebé esté bien abierta y que cubra no sólo el pezón sino también la aureola; además, el mentón y la nariz del bebé deben tocar el seno. Durante la toma es necesario poner especial atención a la posición correcta: el uso de un cojín para la lactancia es útil para encontrar la altura justa a la cual colocar al bebé para evitar de este modo molestos roces del pezón y el cansancio de la espalda y de los brazos.

La Regurgitación

La regurgitación es un problema muy frecuente en el lactante y es una expresión de una incompleta maduración del aparato digestivo durante los primeros meses de vida. Se manifiesta con la expulsión de pequeñas cantidades de leche, ingeridas por el niño durante la toma, que retornan hasta la boca sin un esfuerzo o incomodidad evidentes por parte del niño. Se trata generalmente de un fenómeno transitorio (que desaparece alrededor de los 12 meses); no debe ser un motivo de preocupación si el niño crece normalmente y no manifiesta algún tipo de malestar.

Consejos Útiles

Cerciorarse de que el niño no ingiera aire durante la toma, colocándolo correctamente en el seno y, si se utiliza el biberón, controlando que el orificio de la tetina sea la correcta. También debe prestarse atención de que el niño no succione demasiado vorazmente, sin pausas, una cantidad excesiva de leche. En este caso es mejor que realice tomas más breves pero más frecuentes. Después de la toma, se aconseja mantener al bebé ligeramente alzado, semi-recostado o en una posición vertical, esperando para cambiarle el pañal y dejándolo durante algunos minutos tranquilo. Si el fenómeno se presentara con una frecuencia particular o perdurara en el tiempo, es aconsejable hablarlo con el pediatra.

Cólicos

Los cólicos, caracterizados por un dolor abdominal acompañado por un llanto inconsolable, en general afectan a los recién nacidos hasta los 3 meses de edad y se manifiestan alrededor del atardecer o durante la noche, con consecuencias sobre la tranquilidad familiar. Algunos recién nacidos parecen estar predispuestos más que otros a tener cólicos pero es importante recalcar que es un fenómeno causado por múltiples factores: dietas, alergias alimenticias, dificultad para alimentarse y de succión, reflujo gastoesofágico, alteraciones de las hormonas intestinales, meteorismo, nivel de estrés de los padres, etc.

Consejos Útiles

No existe un remedio único y eficaz para resolver la fase aguda del cólico o por lo menos para darle un poco de alivio al bebé. Para prevenir la acumulación de aire en el intestino es muy útil mantener al niño en posición vertical o sentada después de la toma, para favorecer el eructo o una buena digestión. Se aconseja también masajear la abdomen del bebé y doblarle delicadamente las piernas hacia el abdomen con la finalidad de que el niño pueda soltar el aire. En el caso de cólicos reiterados, consultar al pediatra de confianza para un análisis profundo.